domingo, 14 de abril de 2013

Reseña: Oblivion

Año: 2013.

País: EE.UU.

Director: Joseph Kosinski.

Género: Ciencia Ficción/Thriller.


Sinopsis: En un mundo futurista, donde la Tierra está completamente cambiada, un hombre deberá enfrentar su pasado que lo llevará a vivir una batalla épica. Jack Harper (Cruise) es uno de los pocos habitantes en la Tierra que tiene a su cargo el funcionamiento y reparación de los drones. Viviendo y patrullando los impresionantes cielos a miles de metros de altura, su mundo cambia cuando rescata a una bella desconocida, de una nave derribada. Esto lo obliga a cuestionarse si lo que creía saber hasta el momento es lo correcto. Ahora, el destino de la humanidad está en sus manos... La tierra es un recuerdo por el que vale la pena luchar.

Lo dejaré muy claro de una vez por todas: Me encanta Tom Cruise. Fuera y frente de las cámaras, me encanta. Siento que es un tipo a todo a dar, que tiene buen olfato al momento de seleccionar proyectos y… no sé, definitivamente me encanta, casi como los niños adoran el chocolate, los adolescentes se sienten atraídos por la rebeldía y los adultos desean dinero. Niño, rebelde, dinero.

Oblivion me llamó la atención no solamente por Tom Cruise, sino porque está firmada por el director de esa maravilla visual llamada Tron: Legacy y porque aparte del horror, mi segunda pasión son las películas de ciencia ficción, sobre todo las que tocan el tema de los extraterrestres y el futuro mismo. Esta película lo tiene… o presume de tenerlo.

Fue un agasajo contemplar esos paisajes, esa tecnología, a Tom Cruise, la arquitectura de ese departamento donde viven Vika y Tom… digo, Jack y la fotografía. Sobre todo la fotografía.
No sé si porque de antemano sabía que el director de esta película es el mismo de Tron 2, pero se me hizo demasiado familiar el score, muy similar o intentando emular al score de la autoría de Daft Punk. Pero no por eso no me gustó o lo esté tachando de plagio o reciclaje, al contrario, me encantó el detalle y… si muchas películas futuristas ostentaran un score similar, bienvenida sea.

En el apartado actoral, Tom Cruise vuelve a ganarse a sus fans y al público en general, digo, es Tom Cruise, nunca falla. Nunca me sentí atraído por Olga Kurylenko, pero me agradó su personaje, me sentí identificado con ella, no tuvo un performance para arrodillarse frente a ella, pero no está mal, está correcta. Morgan Freeman… muy Morgan Freeman :P En donde se le vea, él tampoco falla.

Hubo cierto momento (cuando el personaje de Tom Cruise obedece las indicaciones del personaje de Morgan Freeman) en el que, de antemano, ¿predije? ¿anticipé? Lo que ocurriría y efectivamente pasó, no sé si eso esté bien o mal para una película, pero sucedió eso y… me odié por anticiparlo, porque deduje como terminaría todo.

Tiene sus buenas escenas de acción, no hay tanta violencia, lo cual se agradece, porque tampoco pido una violencia extrema como Django [aún inédita en este blog ;) ], pero también hay momentos en los que no sucede gran cosa, tal vez para profundizar un poco la relación entre Jack y Julia, sin embargo no están de más ni sobran siquiera, uno ya supone lo que se avecina gracias a esas escenas.

Convenientemente, se hacen alusiones a los triángulos o pirámides como representaciones del Mal o de algo que no tiene buenas intenciones. Ahí queda la cosa.

La recomiendo para aquellos que no saben nada de la película, que no vieron el corto publicitario y hago la recomendación porque apliqué eso en esta película y no solamente pude disfrutarla, sino que no anticipé cosas o momentos de dicho preview. También recomendada para fans de Tom Cruise.

Quizás lo malo aquí es que… en ningún momento vi esa preciosura visual que nos vendieron en la publicidad de Oblivion: El edificio sobre la cascada islandesa. Muy mal. Y otro punto es que, en ocasiones, parece que estamos ante un supermodelo con ropa de Alexander McQueen: Luce interesante, luce enigmático, transmite curiosidad y elegancia… pero no deja de ser un supermodelo, que no por el exterior (físico y vestimenta) tenga que ser alguien con una personalidad bien definida. Y lo anterior, en pequeños ratos, es lo que nos transmite Oblivion: es ese supermodelo con ropa finísima. Afortunadamente, ese supermodelo se supo defender con conocimientos más que correctos sobre ciencia ficción, sobre música de fondo y contar con Tom Cruise. 

A esa escena me refería.
Porque lo de la guerra que ganaron los humanos contra los carroñeros y las consecuencias de la destrucción de la Luna, son aspectos algo factibles, aunque… de desatarse una guerra o Tercera Guerra Mundial, seguramente el planeta no hubiera soportado tal magnitud, ni eso de que la mitad del planeta está radioactivo y tengan presente lo de la Luna. Cosas que espero hayan mostrado en el trailer, sino… les acabo de decir algo que mencionan en los primeros minutos, muy a lo ‘‘My name is Alice…’’.

Tengo entendido que está basada en una novela gráfica de Joseph Kosinski, habrá que conseguirla. Por lo menos, yo si deseo tenerla, leerla y ver que tan fieles fueron. ¿Prometheus 2.0? Puede ser.

8/10

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